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Una mirada a la teoría evolutiva y su aplicación en las ciencias de la salud


Por Armando Bonilla

Ciudad de México. 14 de noviembre de 2017 (Agencia Informativa Conacyt).- Con el objetivo de colocar en el centro de la discusión el rol de la medicina evolutiva en la actualidad, así como de divulgar la relevancia de incluir un enfoque darwiniano en las diversas áreas de la ciencia de la salud, a lo largo de tres años un grupo de investigadores liderados por el profesor Jonathan Wells se dio a la tarea de documentar y concretar una serie de artículos académicos, mismos que recientemente fueron publicados en la prestigiada revista The Lancet.

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En el proyecto, que nace a petición de uno de los editores de la publicación, participó la doctora Alejandra Núñez de la Mora, investigadora de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones Psicológicas de la Universidad Veracruzana, campus Xalapa, quien fue invitada al proyecto debido a su trayectoria enfocada a la ecología reproductiva humana desde una perspectiva evolutiva.

En ese contexto, la Agencia Informativa Conacyt entrevistó en exclusiva a la investigadora, quien explicó la relevancia de dicho proyecto y su posible impacto en el ámbito médico toda vez que la medicina evolutiva cobra cada vez más fuerza en la actualidad.

Agencia Informativa Conacyt (AIC).- ¿Cómo nace este proyecto?

Alejandra Núñez de la Mora (ANM).- El trabajo surge a petición directa del editor Richard Horton de la revista The Lancet, quien solicitó al doctor Jonathan Wells, quien labora en el Instituto de Salud Infantil del University College London en Reino Unido, una serie de artículos científicos que dieran cuenta de la evidencia empírica que se ha acumulado en años recientes y que apoya las hipótesis que derivan de una aproximación evolutiva sobre la vulnerabilidad de los seres vivos en general, pero en particular de nuestra especie —homo sapiens— a la enfermedad.

Se citan una serie de trabajos que provienen de distintos grupos de investigación en diversas partes del mundo y con distintos enfoques. Algunas de las publicaciones que se citan fueron realizadas con hipótesis, específicamente derivadas de un paradigma evolutivo mientras que otras son trabajos que se realizaron en el ámbito epidemiológico, desde una perspectiva puramente de salud pública.

AIC.- ¿Cuál es el objetivo principal de este trabajo?

ANM.- Para este proyecto se invitó a una serie de investigadores de todo el mundo, cuyo trabajo fuera seminal en el desarrollo de esta disciplina (medicina evolutiva) y se organizaron en varios equipos, cada uno de los cuales elaboró un manuscrito de la serie.

1 investi1411 1El objetivo de la serie fue evidenciar el potencial de una perspectiva evolutiva para interpretar la evidencia existente en la literatura de las ciencias de la salud. Lo que queremos demostrar es la utilidad del paradigma evolutivo para la generación de hipótesis respecto al origen, desarrollo y ecología de algunas enfermedades que permita informar el diseño y la implementación de programas de salud pública más efectivos.

AIC.- ¿En qué capítulo de la serie se involucró usted y de qué forma?

ANM.- Yo participo en el artículo que trata de aspectos de la reproducción humana, estoy acompañada de colegas como la profesora Grazyna Jasienska de la Universidad Jagiellonian en Polonia, coordinadora de nuestro equipo, el profesor Richard Bribiescas de la Universidad de Yale en EUA, la doctora Anne-Sofie Furberg de la Universidad de Tromso en Noruega, así como el doctor Samuli Helle de la Universidad de Turku en Finlandia; yo soy la única autora latinoamericana en toda la serie.

En este manuscrito se cita parte de mi trabajo doctoral basado en un diseño de migrantes, en el que participaron 350 mujeres divididas en distintos grupos de acuerdo a su historia migratoria. Este diseño de migrantes sirvió como experimento natural en materia de biología humana, algo que, por cuestiones éticas, es imposible de lograr de otro modo.

El objetivo del estudio fue explorar el efecto de las condiciones experimentadas durante el desarrollo temprano en los niveles de función reproductiva en mujeres de poblaciones en condiciones contrastantes. Específicamente, estudiamos un grupo de mujeres residentes en Bangladesh, país que cuenta con indicadores de calidad de vida muy bajos y la comparamos con grupos de primera y segunda generación que migraron durante distintas etapas del desarrollo a Londres, en el Reino Unido, país con indicadores de salubridad, desarrollo humano y acceso a servicios significativamente mejores que Bangladesh.

Para evaluar la función reproductiva, medimos los niveles de progesterona y estradiol basal, dos hormonas esteroides involucradas en procesos reproductivos y fuertemente asociadas a riesgos de salud reproductiva en mujeres. Lo que encontramos fue que aquellas mujeres que crecieron en un ambiente desfavorable en términos de nutrición, salubridad, de acceso a vacunación y atención médica, mostraron niveles adultos de estos esteroides significativamente más bajos que las mujeres que crecieron y viven en Londres.

En nuestra muestra, las mujeres londinenses llevaban una vida urbana de menor actividad física, mayor ingesta energética y una calidad de vida en términos de salubridad, favorable. El hallazgo más interesante fue el hecho de que los niveles hormonales de las mujeres migrantes dependieron de la edad a la que experimentaron un cambio en las condiciones medioambientales. Las mujeres que migraron entre los cero y ocho años tuvieron niveles esteroides indistinguibles de aquéllas que nacieron y crecieron en el Reino Unido, mientras que aquéllas que migraron previo a la menarquía —madurez reproductiva— mostraron niveles esteroides parecidos a las residentes en Bangladesh.

Desde una perspectiva evolutiva, estos resultados demuestran que la función reproductiva humana es plástica y que parece responder a las condiciones medioambientales experimentadas durante ‘ventanas’ específicas del desarrollo. La vida temprana y la infancia parecen ser un periodo crítico durante el cual, el sistema neuroendocrino evalúa cuáles son las condiciones energéticas imperantes y ajusta los niveles basales en consecuencia. En contraste, ‘una vez cerrada esta ventana’ al alcanzar la madurez reproductiva (menarquía), los cambios radicales en las condiciones del medioambiente no logran modificar de manera significativa los niveles basales.

La importancia de estos hallazgos radica en que permiten explicar una de las fuentes de la variabilidad en niveles hormonales observada en estudios clínicos en distintas poblaciones, así como predecir las consecuencias de cambios asociados a la modernización en la salud reproductiva. El que las condiciones ecológicas en las cuales las mujeres se desarrollan informen los niveles reproductivos en la edad adulta tiene gran relevancia porque estos son un factor de riesgo importante para muchas enfermedades, no sólo reproductivas como el cáncer de mama y de próstata, sino para condiciones crónicas como la osteoporosis, los padecimientos cardiovasculares y la salud mental.

Referencia al artículo completo

Jasienska, G., Bribiescas, R. G., Furberg, A.-S., Helle, S., & Núñez-de la Mora A. (2017). Human reproduction and health: an evolutionary perspective. The Lancet390 (10093), 510–520. 

La idea de esta serie de medicina evolutiva y sus repercusiones en la salud pública consiste en retomar muchos de los estudios que ya existen e interpretarlos en un paradigma de la teoría evolutiva, para determinar cuáles son los elementos que generan variabilidad en algunos factores de riesgo a enfermedades y poder explicar las diferencias en entre poblaciones humanas en ecologías distintas.

AIC.- ¿Por qué es importante que la serie The Lancet incluya una serie sobre medicina evolutiva?

ANM.- Lo primero que debo precisar es que mi trabajo con las mujeres migrantes es sólo un ejemplo del tipo de estudios que se incluyen en el manuscrito. En el mismo se citan numerosas investigaciones que en su conjunto, constituyen evidencia robusta del origen de la variabilidad entre individuos y entre poblaciones y a favor de la naturaleza adaptativa de algunos aspectos de la función reproductiva humana.

Esto es una forma novedosa de abordar el tema de la salud ya que toma como idea central el hecho de que los seres humanos, como cualquier otro ser vivo en la historia del planeta, ha estado sujeto a presiones de selección natural así como a otros procesos evolutivos que han resultado en características anatómicas, metabólicas, fisiológicas, conductuales y genéticas que los hace vulnerables a la enfermedad. En algunos casos, dichas características resultan adaptativas, pero en muchos otros, no. La investigación con una mirada evolutiva busca distinguir esta diferencia y reconocer las condiciones que resultan en una mala adaptación y sus consecuencias para la salud.

AIC.- ¿Cuál es la relevancia general de la serie?

ANM.- The Lancet es la segunda revista científica de mayor impacto en medicina, con una audiencia enorme conformada por una gran diversidad de profesionales de la salud que se dedican a la epidemiología, a la salud pública y a la medicina clínica de todas las especialidades. La publicación de la serie en este foro es una oportunidad importantísima para introducir los conceptos de evolución a una audiencia que no necesariamente está familiarizada con ellos y para iniciar una conversación acerca del potencial que tiene una perspectiva evolutiva al estudio de la salud y la enfermedad. Esta serie constituye un parteaguas pues es la primera vez que la medicina evolutiva como disciplina permea lo que se denomina en inglés el mainstream.

 

 

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